extraña vision personal,
que bañas con una luz amarilla mi ansiedad,
prendiendo en llamas todo aquello que deseo encontrar.
Testigo espectral,
sombra de los sueños,
que vigilas las tragedias de tu espiral,
que gira y gira hacía una pendiente descomunal.
Bañas de blancura mis sueños,
me das calor en medio del destierro,
cuando grito mudo al cielo,
y recibo solo lo que me merezco.
Podras contar las mentiras,
la falsedad y la irrealidad de mi rostro,
pero no quitas las miradas,
que acarician y besan tus hombros.