Mañana a una hora casi a las tres en punto me retirare silenciosamente (eso espero) a lo que será mi retiro espiritual y sencillo hogar durante el próximo fin de semana.
Las circunstancias de mi vida que me han llevado a terminar en ese lugar son hasta ahora sospechosas para mí y tal vez para alguno que otro. El punto es que pasare todo el fin de semana con poca o ninguna privacidad, compartiendo mi tiempo con gente que conozco y no conozco, y comiendo comida comprada y en raciones; solo falta Charles Manson con su guitarra y sus canciones con temas racistas alrededor de una fogata.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario