Amerika

  • 0
El día de ayer en el mundo tuvo un lugar un suceso que para algunos resulta triste, otros los llene de dicha, o a la mayoría le habrá valido gorro.
El ex-dictador, presidente, fumador de puros y fanático de Gloria Estefan, Saddam Hussein, el hombre que puso de moda las estatuas y el color rosa pastel en los castillos de Asia, fue sentenciado y ejecutado en la horca en el día de ayer, como veredicto por sus incansables esfuerzos inhumanos y corruptivos que ejerció sobre el basto pueblo de Iraq los últimos 50 años.
Su juicio y su ejecución serán siempre recordados para las posteridades en generación por generación, como uno de los peores esfuerzos o tal vez algunos de las peores malas ideas elaboradas durante la invacion a Iraq.
El juicio de Saddam fue una acción democrática vacía y acelerada, y que finalmente acabó con la muerte de este dictador sin siquiera una sentencia definitiva, solo firmaron una hoja, y listo.
Saddam pasó los últimos años de su vida, con varios de sus derechos violados, fue degradado constantemente por los jóvenes soldados estadounidenses y fue obligado a ver numerosas veces la película de South Park, donde el mismo aparece, y también fueron tomadas numerosas fotografías burlescas de él, todo en orden para aumentar la motivación a los jóvenes soldados que van a aquel lejano país a posiblemente morir, y para ganar confianza del pueblo americano, mostrando que todo estaba bajo control mientras enseñaba esas imágenes de ese hombre viejo en calzones atrapado en una celda.
Ahora mismo por todo el mundo se celebra o se maldice este acto, a algunos otros, les vale gorro. Pero algo es cierto, la muerte de este sujeto no arreglará todo el daño ya hecho, solamente han mostrado al mundo, lo menos humano que puede llegar el hombre y la sociedad, y las consecuencias de este acto de manipulación han dejado impune las acciones de este hombre.

No hay comentarios.: