Camisado

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Las vacaciones se esfumaron, asi como asi, deun día a otro, las esperanzas de uno se vieron comprometidas, es muy fáfil llegar a este rsultado, en especial si acabas desperdiciando tus últimos días haciendo, así es, nada.
¿Se imaginan que hubiera sido de mi pobre ser si por ejemplo hubiera sido arroyado por alguna estrella de rock en estado de ebriedad vegetativo esta semana?
¿Mi existencia hubiera sido recordada más de dos semanas?
Es un pensamiento demasiado egoista y egocentrista de mi parte y tal vez sea hora de usar mi cinturon de castidad pero lo que me pregunto es gravemente serio, y se puede adoptar en varias vidas y personas.
¿Lo que hacen en sus vida diaria vale realmente la pena?
Por ejemplo si mueres mañana por algun acto del destino, todos tus planes, toda la chispa que te hacía, tus sueños, tus ambiciones, tus motivaciones, todo eso muere, y te comen los gusanos.
Aveces vivimos como si fueramos a vivir para siempre.
¿Seguro que solo aveces?
Me he puesto a pensar en la teoría de que en cualquier momento un enorme asteroide del espacio venga, se arremeta contra el planeta y nos mate a todos y de alguna manera, acabe con la vida, con lo sueños, con las ambiciones de la mayor parte de la vida en el planeta.
Apesta lo sé. No hay forma de preeverlo (mientras esos malditos de la NASA prefieran que no cunda el pánico).
Lo que me refiero es que hay que vivir la vida como si te fueras a morir mañana. O haciendo tributo a una celebre frase Hindú.

Vive como si fueras a morir mañana, sueña como si fueras a vivir para siempre.

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