Sentencia

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La llama jala la virtud,
hacía el fondo del fuego,
mientras la cera muere,
con una lentitud fuerte.

No podré aguantar tanto calor,
no podre saber si soy lo suficientemente fuerte.
El abismo evoca mi nombre,
espera a las desiciones de ayer.

La lluvia no calma el dolor,
las gotas de agua rosan las heridas inhundando el pabellon.
Una marejada ahoga al abismo,
los murcielagos vuelan buscando estar perdidos.

El fuego se apaga,
queda el humo seductor,
que me mira con presición,
espera a que se rompa el corazón.

La lluvia es remplazada por ceniza,
el dolor por amor,
el cielo oscuro en un electrico color,
y la belleza de la vida es una majestuosa ilusión.

Y en la luz las nubes llaman mi nombre,
extiendo mis manos esperando recibir el sol,
y las aves cantan nuetsra canción,
pero aún asi siento que la oscuridad reina en mi interior.

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