Vanished

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La explicación más simple no siempre es la correcta, al menos eso he aprendido. Siento que las cosas estan donde deben estar, pero a la vez se han acostumbrado de estar en una posición a la que no pernetecen, que bloquean otros caminos.

Cuando alguien se va, es un proceso extraño, es una cosa que hasta el día de hoy no he encontrado muchas explicaciones, salvo que es solo algo que pasa, asi es la vida, un dia tienes salud de acero y al siguiente alguien te da un golpe bajo tan tremendo que te mata, lenta y dolorosamente, tu vida cambia completamente, tus habitos también, sabes que estas llegando al fin de la escalera electrica a la que llamamos vida, varias veces has pisado el borde y milagrosamente no caes, pero aun así, te aferras a la esperanza, la esperanza de seguir despertando las mañanas, la esperanza de seguir viendo a los que amas, de seguir pensando y razonando lo que sucede a tu alrededor, la esperanza de sonreir, de soñar.
Aveces el golpe bajo llega a un punto tan critico que todo tu mundo se transforma en cuestión de unas horas, todo tiene una perspectiva distinta, el dolor, el sufrimiento, la ansiedad, e inevitablemente la resignación, la vida deja de ser tan bella y lo unico que quieres es que alguien apague ese dolor, que tu lo apagues.
Tal vez ese es el sentido del dolor en nuestras vidas, sirven para recordarnos que ya no somos bienvenidos en este mundo, sirven para avisarnos, para hacernos pensar, que cualquier otra cosa sería mejor que seguir sintiendo ese horrible dolor.
La vida se torna una lucha cada día, una lucha casi imposible de ganar, una pelea que te deja exhausto, y se come tus esperanzas de seguir soñando, la vida deja de ser tan bella, y lo unico que quieres es despegarte de ese dolor, arrancartelo de tu sistema aun cuando sea todo tu cuerpo el que sucumbe ante él.
Los deseos suicidas empiezan a volverse más deliciosos, y cuando crees que tu mente ha caido en las garras del pesimismo recuerdas a tus amigos, los que te quieren, esas egoistas personas que quieren mantenerte en este mundo, las personas que te quieen tanto y no estan preparados para dejarte ir, les importas demasiado que estan dispuestos a que sientas todo ese dolor pero al mismo tiempo trasladar una parte de ese dolor a ellos.
Te aferras al mundo una vez más, el dolor se percata y ataca, y tu te aferras, y vuelve a atacar, esta vez más fuerte que antes, y tu te aferras, te aferras a la vida con la esperanza de complacer a aquellas personas, de darles algo a cambio, de darles a ellos la esperanza, la esperanza de que todo esta bien.
Lentamente las cosas pierden su color, y el dolor cede. De manera progresiva miras a tu alrededor, recuerdas con nostalgia tu vida, tus logros, tus verguenzas, tus sueños no cumplidos y los cumplidos; y te sientes orgulloso, no sabes por que, o no quieres aceptarlo, por culpa de las caras de preocupacion que ves a tu alrededor, y mientras el doctor toma tu pulso, te dan un probado de la alternativa, el dolor ha cesado y solo ves un placer flotante, tu eres ese placer, y lentamente te vas drenando, te vas despegando de aquel cuerpo inservible y enfermo, te vas desplazando, vas transformando, lentamente, hasta que ya no hay nada, has abandonado el barco, has muerto.
Tu cuerpo aun esta caliente, podría ser que aun hubiera una chispa de vida dentro de ti, pero muy pronto no estará, cuando esa chispa cede, te vuelves frío, te vuelves una herramienta sin usar, un jarrón vacío y el dolor desaparece por completo.

La verdad ya ni estoy seguro de lo que escribo.


Q.E.P.D. Hector Q. Forest.

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