Her Voice is Beyond Her Years

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El nuevo año ha llegado, por fin, y para alegría de todos, excepto si eres asiatico.
Hay mucho simbolismo revelado en los fines de año, la gente se aloca y deposita esperanzas en urnas de cartulina con la esperanza de crear sueños y logros que hallaremos durante el recorrido de estos proximos 365 días.
Hay un cierto sacerdote de una iglesia católica que recurro con frecuencia en días festivos solamente. A pesar de ser un sacerdote muy popular sospecho que todos sus actos consisten con el proposito de ganarse la confianza de dios y del pueblo de la colonia donde vive. Y cada mañana lamenta el hecho de no haber entrado a la escuela de payasos en vez de meterse a un seminario. Cada año, cada navidad y en la mayoría de las misas que da los domingos, este sacerdote, junto con su grupo de adolescentes del retiro espiritual del cual charle brevemente una ocasión en el blog, organizan un pequeño y divertido evento para entretener a las masas que se aglomeran en su iglesia, llenando por completo las bancas, deseosos de saber que cosa se aventará el padre esta vez. Sus shows han consistido en profecias, regaños, celebridades sorpresa saliendo de la puerta de atras, y actuaciones teatrales repletas de cliches y malos argumentos (aveces se prolongan por mas de 15 minutos (quiero irme a casa)).
Pero esta ocasión se trató de algo más especial, en vez de profecias redactadas por el mismo, dejó que la suerte decidiera que le deparaba a las personas este 2008.
Primero pidió la ayuda de 3 niños del público. Rapidamente corrieron decenas de ellos a los pies del padre, pero solo un joven de unos 6 años, otro de 5 que usaba traje, y una niña con vestido de la misma edad lograron llevarse los lugares.
Luego pidió a los chicos del retiro que trajeran la urna, una caja de cartón con hielo seco pintada por fuera con tonos dorados y verdes, y uno que otro jeroglifico incomprensible y misterioso.
El padre nos habló de las antiguas tradiciones de los sacerdotes hace miles de años, cuando por medio de "rocas especiales" se juntaban en el patio de una iglesia y las lanzaban al suelo, de esta forma Dios se comunicaba por ellos via las rocas, y les daba detalles de lo que le esperaba a la humanidad en el futuro. El sacerdote, intentando transformar esta tradición y hacerla más accesible y entretenida, mostró unos panfletos con palabras escritas en ellos, cada papel distinto al otro.
En 4 estaban: la felicidad, el amor, salud y dinero.
En los otros 4 había: Ruina, envidia, enfermedad y problemas.
El padre metió los ocho papeles en la urna y los revolvió con el rostro llenó de emoción y complicidad. Cada niño sacaría un papel de la urna, y esos tres papeles definirían de alguna manera, el destino que nos deparará este 2008.
El primero fue el niño de 6 años con ropa casual. Metió la mano en la urna, y rapidamente y para horror de todos, el papel que había sacado era el que tenía escrito "Enfermedad".
El padre despacho rapidamente a ese joven y era el turno del pequeño de 5 años con traje. El sacerdote trató de ganar tiempo intentando convencer al niño de que dijera unas palabras en el microfono, frente a las cientos de personas que estaban aquel día muy atentas a los hechos en misa. Rapidamente el niño metió la mano en la urna y sacó un papel que tenía escrito "envidia".
Después de despachar a ese joven fue el turno de la niña con el vestido rojo. Todos los presentes depositaron sus esperanzas en ella, inclusive el padre que comenzaba a inquietarse un poco por la escazes de buenos mensajes. La niña, cuyo objetivo era sacar el papel que decía "felicidad" metió la mano en la urna y la dejó dentro un largo rato. Cuando por fin la sacó, dejó que todos se enterarán que su papel decía "problemas".
Enfermedad, Envidia y Problemas.
Tratando de verle el lado bueno al asunto, el sacerdote dió a todos una breve charla sobre las pruebas que Dios nos pone en los momentos más dificiles de nuestras vidas, y como maduramos y nos cambían cuando pasamos por ellos. Cuando recuperó el humor del público, el padre decidió meter su mano en la urna con el objetivo de ver que le deparaba la suerte a él.
Después de haber pasado recientemente por una cirugia a corazón abierto, el sacerdote estaba seguro que Dios le depararía pruebas menos duras en su vida y este proximo año. Cuando sacó la mano de la urna se sorprendió al ver que su papel decía "ruina".

1 comentario:

Anónimo dijo...

heyyyy

tanto tiempo si star aki
weno psss antes ke nada
ke cura hubiera sacado si yo
hubiera stadop ahy
hubiera soltado la carcajada
n_n' pero weno
no se pk nos sorprende
y asusta ke nos salgan esas cosas
si nosotros somos los causantes de todo y ademas me temo ke cada kien hace su destino
pero en fin
waaaaaaaaaaaaaaaa
me alegro ke regresaras
pasaron tantas cosas jajajaja
hace falta un dvolada xD
buenooo
spero este año sea mucho mejor
hay ke hacerlop aseepos
(D)(D)blackit


scully =)))))