Ten Ton Brick

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El día de ahora careció de sorpresas u otras cosas por el estilo. Creo que mi mente esta violando las leyes de la física y haciendo que el tiempo pase más rápido a merced de los demás, para que el viernes llegue de una vez. Pero como siempre, no se como apagar este mecanismo de mi mente y el Lunes se sentirá como sábado en la mañana.
A quien engaño, es el tiempo el que va rápido. En pocos días estaré fuera de la preparatoria y completamente ido ante la idea de estudiar una carrera.
Le aplican demasiada importancia al futuro en la preparatoria. No se si sea verdadera preocupación con todo eso del calentamiento global y Hugo Chavez, o sea puro interés de la maestra para obtener su suelo. Como sucede con algunos maestros de mi escuela.
Al parecer lo que uno necesita más en la vida no es ni pan ni agua; es un plan de vida que te genere ingresos y gastos para alcanzar el pan y el agua al final del tunel. No era de esperarse que los suicidios y el hambre sean las futuras plagas que invadan a la pecera del mundo.
Ayer mientras tomaba un baño encontré una aranña en mi toalla. No una araña cualquiera, esta era pequeña, y de apariencia afilada, una que nunca había visto, como un cruce entre una enorme hormiga con una afilada consoña en la parte trasera. No hubiera visto al insecto de no haberme quedado ido unos instantes. Maté al insecto y me largue sin considerar que tal vez se trataba de algún arma peligrosa. No se puede cuestionar todo en la vida. El tiempo se va volando.
Las caras se van, o cambian para luego desaparecer y regresar irreconocibles. Las cosas se gastan y se destruyen, inclusive nosotros somos casi unos muebles que día tras día son comidos por las termitas. Y al final mueres, y me pregunto si existirá un momento de paz cuando llegas a ese punto en tu vida, algun sitio reconfortante donde descansar y decir "lo logre, compre el pasaje al paraiso".
Por ahora aún tengo hambre de pan.

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