Rhubard

  • 0
Cuando la bella palabra se contrae como una flor en invierno es cuando cierro los ojos y me doy cuenta de las dos o tres realidades en las que vivo.

Caminando por una lluvia que no se deja de sentir, recuerdo un vacio que antes estimulaba todo mi ser y me dejaba llenarlo con lo que sea, para luego desaparecer. Ese vacio que me permitia ver ahora yace tapado por tierra muerta y plantas que crecen pero no dan ningun fruto.

Las horas pasan como días, y entre los días estas tú. Firme y constante, tú, que eres pintura, eres pasto, eres cielo, eres aire. Te respiro y me enfermo de ti, como de ti, sueño de ti pero no logro aprender de ti.

No logro consumir lo bello, lo bueno y lo inagotable. Me estanco en la lujuria que representa tu imagen dibujada en las nubes de un crepusculo infinito que se rehusa a terminar, a morir.

Anhelo algúna noche ver las estrellas.

No hay comentarios.: